No creo que ningún fumador que se precie pueda estar casi dos años sin fumarse un pitillo cuando nunca quiso dejarlo. No sin consumirse por dentro, comido por el monillo de la ansiedad, perturbado por el humo de otros fumadores, volviéndose loco. Pos na, así estoy, loco por volver a hacer el equipaje.
Son esas ganas de aventura las que me han llevado hoy a repasar algunos de mis apuntes y fotos de viaje. Aquí van algunas pinceladas de mi travesía por Tailandia que aflora mis deseos de sentir de nuevo toda esa amalgama de encuentros, sensaciones y retos. Miles de sabores, sonidos y olores que inhundan mis... jejjeej.. ya ya, yaaaaa.. ojo que despegoooo!!!
En fin, que ahí van algunas letras e imágenes para despertar la adicción de algunos y la curiosidad de otros.
THAI MOVIES! - El norte
Tres días de largas caminatas y sobreviviendo en la selva son una experiencia que pone a prueba a cualquiera. Puedo convertirme en un "aventurero" de un día para otro, pero no puedo dejar de ser un "tipo de ciudad" tan rápidamente...
Tres días de largas caminatas y sobreviviendo en la selva son una experiencia que pone a prueba a cualquiera. Puedo convertirme en un "aventurero" de un día para otro, pero no puedo dejar de ser un "tipo de ciudad" tan rápidamente...
Las montañas al norte de Chiang Mai albergan impresionantes seres como arañas del tamaño de elefantes, serpientes muy venenosas, plantas que se hacen las muertas en pocos segundos (para volver a su estado normal en poco más de 10min), mosquitos tigre, bichos rama y elefantes come plátanos...
aunque curiosamente el único que molesta y desentona en ese bello paraje natural es uno mismo.
Solo en algunas pequeñísimas aldeas habitan seres humanos. Situadas estas en diminutas planicies en la orilla del río, o como el poblado Lahu, que son una docena de cabañas de bambú elevadas sobre el nivel del suelo, levantadas sobre estructuras de dudosa estabilidad, desafiando la pendiente de la montaña, totalmente abiertas, nada herméticas... son un coladero para toda la fauna de la que antes hablábamos.
Sus gentes tienen las expresiones curtidas de la dureza de la selva, pero a la vez aún permiten disfrutar de sonrisas de sobrada inocencia y miradas limpias, tanto en niños/as como en adultos y ancianos.
Quizás sea esta parte del país la experiencia más pura, la más profunda y primitiva, sin aditivos de ningún tipo, exceptuando alguna forzada antena parabólica en algún poblado donde ni siquiera llega el agua corriente y no debe hacer mucho que llega la luz... Claro que, dicen los viejos viajeros, que en estos poblados ya tenían móviles de última generación cuando aquí casi no habían llegado las calculadoras.
Aún así... imagina! Pura magia.

0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada